lunes, septiembre 04, 2006

Niégal caminaba junto a un joven de las cercanías, que recientemente se había encontrado en dificultades para entender lo que sucedía a su alrededor. Cómo todo hombre, el joven se veía atribulado por el temor a ser abandonado, condenado o expulsado, y por creer que a su alrededor la sensación general de sus vecinos era de dolor y malestar hacia él. Era amigo de Niégal de antes de que él se retirara a los altos de su castillo, en las montañas.
- ¿Por qué obran así? - dijo el joven, de nombre Raey - ¿Por qué me condenan?
- ¿Por qué dices que te condenan? - respondió el amante de la Sabiduría.
- Lo hacen, Niégal.
- ¿Por qué dices que lo hacen?
- ¡Lo hacen!
- ¿Lo crees así, verdad?
- No... no sé. Lo hacen, no entiendo lo que dices.
- Quiero decir, escuchame bien: todo lo que ellos hagan, o mejor dicho, todo lo que tú digas que ellos hagan, es una idea en tu mente.
- No, no. Hay ideas, pero yo no idealicé. Esto es lo que hacen.
- No me has entendido. No quise decir que ellos no lo hicieran. Quise decir que, lo hagan o no, lo que tú piensas es un pensamiento, no la Realidad en sí. Es lógico: tu mente no es la realidad.
- ¡Pero yo no tengo una visión falsa de la Realidad!
- ¡No he dicho que fuera falsa! He dicho que, ante todo, es una visión. Podría también decirse que es sólo una visión, pero no me interesa tanto ese juicio de valor.
"Ahora sígueme: esa visión no es necesariamente la realidad. Es una idea. Como tal, puede estar equivocada. Lo importante no es obrar en consecuencia de esa primera visión, sino tratar de saber hasta que punto esa visión es real. Si lo que queremos saber es el "porqué", primero tenemos que saber si hay un "qué". Esto es lógico, ¿verdad? ¿De qué serviría averiguar porqué te condenan si en Realidad no lo hacen? ¿Sería siquiera posible?
- A ver... no comprendo muy bien, pero te digo. ¿Ellos no me condenan?
- No, no he dicho eso. No he afirmado nada, mi intención no es afirmar. Mi intención es plantear: ¿y si no te condenan?
"Si ellos no te condenan, observa bien, estás siendo injusto con ellos. ¿No es más importante saber si te condenan o no? ¿No es más importante saber cual es la verdad antes que encontrar respuestas al porqué es como es? ¿No es más importante ver si lo que buscamos es la verdad o es sólo lo que creemos que es?
"Veo que te has resentido. Veo que no opinas bien de que cuestione tu visión de la Realidad.
- ¡Desde luego que no! ¿Acaso no tengo capacidad de ver la Realidad?
- No negué que la tuvieras. Planteé saber si realmente la tenías. No presumo de tenerla yo por ti. No planteo que debas entregar tu visión a otro. No hagas juicios de valor sobre lo que digo. No significa que esté bien o mal. Tú viniste a pedirme consejo, y te digo mi consejo. Mi consejo es: no quieras respuestas. ¿Qué clase de consejo podría en el fondo darte yo que conozco menos tu vida que ti? ¿Por qué sería mejor? Yo creo saber porque acudimos los unos a los otros, y es porque confiamos más en las decisiones de quienes nos aman que en las nuestras. Es natural en momentos de dudas. No es mi intención (ni, si miras bien, tampoco el resultado de mis palabras)causarte o darte más dudas. Es simplemente que yo no creo en dar "soluciones". La verdad se esconde detrás de una pregunta. Mi pregunta para ti ha significado muchas respuestas: cuando planteé la duda entre si lo que sabes es verdad o no, te has defendido como si el mismo planteo fuera una afirmación de que no lo sabes. No tengas miedo a la duda. ¿Qué sucedería si en verdad ellos no te condenaran, y no hubiera nada que temer? ¿Qué sucedería si en verdad fuera sólo una cosa en tu mente, producto de que íntimamente crees que no te aman?
- Tal vez lo sea Niégal. Pero me condenan. No soy tan fuerte, no puedo superarlo. Me siento débil, mal.
- Tal vez no te condenan...
"Piensa esto también. Si ellos, si todos los que deseas y, en cierta forma, reclamas... te amaran: ¿Serías débil, te sentirías mal?
- No, sin duda no. Pero no entiendo el punto de...
- Entonces sabes que es posible que no te sientas mal, y que tampoco seas débil. En cierta forma, cuando afirmás ser débil, estás acusando a los demás de tu debilidad "porque si ellos te amaran entonces no serías débil, pero como no te aman lo sos".
- ¿¿¿Ehh??? No los he acusado.
- ¿Entonces porqué no eres fuerte, si podrías serlo?
- No lo sé, Niégal, no lo sé... No puedo...
- Piénsalo Raey. Piénsalo. ¿Tiene sentido lo que digo?
- Sí...
- Eso es todo por ahora. No puedo darte respuestas a preguntas que se basan sobre certezas que no son seguras. No para cosas tan importantes. ¿No es verdad, después de todo, que si todos nos sintiéramos, más allá de cuanto lo fuéramos, que si todos nos sintiéramos amados haríamos y seríamos todo lo pleno que podemos ser y hacer? Amaría que fuera así. Despierta a mi realidad Raey: ellos te aman. Tal vez sea así, y entonces lentamente, lenta pero hermosamente... descubrirás que es así.
- Tal vez.
"Gracias amigo. Debo partir.
- Yo también, me espera mi amada.
- ¡Adios!
Se abrazaron y se separaron.

jueves, abril 20, 2006

La sabiduría es el intento de cerrar el círculo que permanece abierto y roto. Cerrar el círculo que - siempre estuvo cerrado.

Ese es el verdadero y único dilema, la paradoja de que la serpiente deba perseguir su propia cola para acabar por comprender que giraba en círculos, y que no tiene cola ni morro. El problema no es la sabiduría, sino la filosofia.

El problema es el problema, y la solución, la ausencia de problemas

sábado, marzo 25, 2006

Ailúi V

¡Oh, Rosa, Rosa amada!

Extraña entre los brillos de este bosque. Tu aura es iridescente, con matices de tonos extraños que nunca antes había visto. Pareces hecha de una extraña magia. Me dan ganas de unirme a ti.

Te observo: me sentaré de piernas cruzadas a hacerlo. Dime que veo.

Ves mis formas, ves mis galas, mes mis dulces pétalos húmedos de un néctar que ansías. Un néctar del que tu vida respira. Recorrerás la vida buscando algo que hallarás en mi seno: pero será necesario que recorras todos los países para saberlo.

No.




Ailúi siempre fue un niño sabio. A partir de entonces, intentó soñar todo el tiempo que no estaba con su flor. Fue cada vez más poco, porque iba conociendo el mundo mucho más que los viajeros, y conforme lo hacía, más amaba algo que inexplicablemente crecía en la rosa. Cuando la volvía a ver, ella rebasaba de un néctar lujurioso y dulce, pero puro y limpio, cristalino. El líquido se alzaba en el aire en vapores extraños, o tejía figuras de cristal fluído alrededor de la rosa. El mundo volvía a crecer en sus formas, y ayudaba a Ailúi a soñar.

Ailúi danzaba con su mente en las maravillas de la rosa, conforme su mundo se iba perdiendo en resplandores dorados e iridiscentes. En sueños luminosos y llenos de alegría, que su rosa extendía a su alrededor. Mientras, el humor cristalino de su néctar se cerraba en campana sobre él, como una trampa liberadora, una jaula de luz. La jaula de la realidad que Ailúi estaba eligiendo para él.




¡Bebeme!

Y Ailúi bebió.

Sophia

"Voy a observar la realidad. Lo primero que veo es que tiene muchos aspectos. Lo segundo, que todos esos aspectos son en verdad uno.

He comprendido la Realidad."

domingo, septiembre 11, 2005

Fine

Niégal cambió de mano la cabeza. Se echó los cabellos sobre los ojos. Encorvó la espalda y se levantó, salió del estar.
Había un camino ojival a la armería, con gárgolas violentas e irónicas. Corriendo sobre la piedra sacra se precipitó sobre el armario. Lo abrió con fuerza, dejando a las puertas rebotar sobre sus bisagras, y las palomas de los capiteles abandonaron sus nidos. La espada, sin funda alguna, larga y estilizada, se erguía sobre la piedra dando destellos sangrientos. Niégal la arrancó con furia en el rostro. La esgrimió entre gritos y destrozó una gárgola.
Corrió con las espada en alto, y la descargó con las dos manos sobre un puerco alado. El metal se melló, pero la roca se abrió en grietas y astillas de las vetas se clavaron en los vidrios del vitral.
Volvió al estar, y barrió de un giro con todas las copas. Desgajó los almohadones, arrancó las telas. Parecía que hubiera ocurrido una matanza de pavos que hubiera dejado todo el lugar cubierto de rojo y plumas.
Corrió hacia la mesa circular donde estaba trazado el hexagrama. Saltó sobre ella entre alaridos y enterró la espada hasta la empuñadura en el ancho libro que había en el centro. La sangre empezó a brotar del libro, a escurrirse entre las vetas de la madera. Los arcos del cielo raso empezaron a humedecerse, y lágrimas de cristal formaron estalactitas y cayeron hasta inundar la sala.

Muindóie encontró a su maestro muerto sobre un pentagrama en la mesa, su vieja espada ensartada hasta el fondo en el corazón, de piernas y brazos extendidos. Aún se escurrían hilos de sangre por el filo hasta el suelo de piedra. Arriba, en la cúpula, los ojos de Niégal fijos allí, una estatua de luz que lloraba a mares. Aélbua, la asesina.

lunes, julio 11, 2005

Pensamientos de Niegal V

"La magia implica la realización en el mundo del mundo de nuestra mente. El mundo pasa a ser un modelo donde nuestra mente se encuentra más a gusto y más conceptualmente que en la Realidad: eso es el plano y la luz astral.

Esta cuestión plantea entonces un interrogante: ¿Por qué nuestra mente se choca tanto con el mundo?

Preguntas hacia posibles soluciones:
1) ¿Es defecto del mundo o de nuestra mente?
2) ¿Es evolutivamente conveniente que nuestra mente utilice un modelo animado del mundo muerto?
3) ¿Hay una intencionalidad divina (entiendase por ella de la Providencia, del Hado o de el dios Universo) en la interpretación humana del mundo?
4) ¿Será esa separación porque el mundo es, en lo profundo, modelo de nuestra mente (es decir: ¿es verdad la existencia del plano astral?)?

Preguntas hacia posibles acciones consecuentes:
1) ¿Debemos forzar al mundo a convertirse en modelo de nuestra mente?
2) ¿Debemos forzar nuestra mente para que se adapte al mundo?
3) ¿Debemos utilizar nuestra punto de vista para, de acuerdo a las leyes del orden del mundo, hacer un superorden acorde a nuestra mente?"

Pensamientos de Niegal IIII

"El pecado que vislumbramos y tememos en nosotros es el que con más fuerza condenamos: por eso, nadie es más rígido en la sentencia que un hipócrita.

Sucede con el hipócrita otra cosa peculiar: al condenar al otro de un pecado que comparte o cuyo impulso siente, se sabe condenándose a sí mismo, y en esta ironía su culpa aumenta. Por eso sus sentencias son aún más duras: porque en ellas busca, en definitiva, castigarse a si mismo en un golpe su hipocresía y su pecado."

domingo, julio 03, 2005

Pensamientos de Niegal III

Dijo Niégal:

El codigo es la mitad del mensaje. Muchas veces se a dicho que un objeto guarda el secreto del universo, o que los astros dicen nuestro destino: y es verdad, pero el problema está en desentrañar el mensaje. Con el código correcto, una aguja puede explicar toda la metafísica. Por tanto, algo que enseñe verdaderamente, debe tener el código más simple posible. Si supieramos desentrañar la verdad del universo a partir de una brizna de hierba, la brizna no nos aportaría ningún saber, porque la verdad ya estaría en nosotros, en el código que utilizamos para descifrar el mensaje de la brizna.

Si los símbolos fueran cosas y los significados se conectaran con ellos, realmente se podría guardar secretos desconocidos en cosas triviales, y no sería necesario conocer el código para entenderlo: pero ese mundo de magia es, desgraciada o afortunadamente, inexistente.

martes, junio 14, 2005

Ailúi IV

Ailúi debe seguir recorriendo el bosque: no se puede detener.

Por ello fue de vuelta a la rosa: esta vez casi no la vio, porque lo que vio fue un rayo de sol irradiando sobre las mil particulas doradas que la neblina del bosque dispersaba. Siguió el rayo, y se encandiló con el faro entre las hojas. El Sol.

Vida, calor y alegría, rey de la luz. Es impresionante verlo salir y ponerse; en la naturaleza, nada queda indiferente a su paso.
Al mediodía dictamina el calor: las criaturas ordenan su vida según eso. A la madrugada, deja espacio al frio y la neblina que confunden el mundo.
Son incontables sus beneficios. Pero todos los relato para pensar en él, y observarlo. Sol.